h1

El novio de Ana.

6 mayo 2009

Demos inicio formalmente a las hostilidades, comenzaré con un dulce relato de mi aún cercana infancia (Fisiológicamente ya muy lejana, en cuanto a madurez mental no se si ya la abandoné).

Un aciago día de un caluroso verano me encontraba en casa del Pollo, como era mi costumbre en aquellos días de mi colorida infancia, haciendo nada, probablemente escuchando a los Ángeles del Infierno, que desde temprana edad el Pollo ya decía idolatrar gracias a la insana influencia de sus hermanos mayores.
Tocaron a la puerta, no se con qué autoridad me atreví y corrí a abrir, mientras me acercaba, por debajo de la puerta alcancé a ver un tenis Nike de bota calzando el pie de lo que seguramente era un mozalbete. Abrí:
– ¿Se encuentra Ana? –preguntó, extrañado al no reconocerme como miembro de la familia.
-Polloooooo buscan a Anaaaaaa -Grité.
Desde dentro de la casa escuché a Ana gritar algunas instrucciones que no entendí, Pollo llegó a mi auxilio:
-Dice Ana que se está bañando, que te pases a ver la tele y la esperes.
-Mhhh, mejor la espero en la esquina -dijo el adolescente -quiero ver el rio desde el muelle.
Se fue.
-Es el novio de Ana -me dijo el Pollo con propiedad.
Corrimos de regreso a nuestras irrelevantes actividades, por el tocacintas desfilaron quizá “El principio del fin”, “Pacto con el diablo” y “Maldito sea tu nombre”. Ana se asomó recién bañada:
-Vayan a buscar a ——– y diganle que mejor venga porque me voy a tardar en arreglarme.
Salimos, quizá hubiéramos armado una carrera hasta a la esquina si yo no hubiera sido un niño rechonchito incapaz de competir con los cuando mucho 20 kilos -a los 8 o 9 años- del Pollo.
Notamos alboroto en la esquina, había mucha gente, conforme nos acercábamos el aire apestaba cada vez más a misterio, la gente veía hacia el rio. El Pollo y yo no alcanzábamos a adivinar de que se trataba el asunto cuando se escuchó el fortísimo sonido de la sirena del camión de bomberos, en esos momentos pasarle el recado al novio de Ana era lo de menos, ese misterio era algo grande y queríamos saber de qué se trataba. Del camión bajaron dos superhéroes con traje de buzo, la gente les abrió paso con respeto, pasaron, la masa de gente se cerró tras ellos y los perdimos de vista, pocos minutos después con el mismo aire se superhéroes pasaron dos tipos llevando una camilla, con el mismo respeto que a los anteriores la gente les abrió el paso, pasaron todavía algunos minutos más, se sentía una tensa calma y que el misterio estaba a punto de resolverse, repentinamente empezó a crecer un barullo, la masa empezó a moverse, abriéndole paso a los héroes que regresaban cargando en la camilla un bulto cubierto con una tela blanca, solo hasta que pasaron frente a mi pude entender la magnitud de la situación.
Escudriñé el bulto cubierto de blanco, esperando que de una vez por todas quedara claro todo ese alboroto, lo que vi casi hizo que me cagara en los pantalones, casi que cavara un hoyo ahí mismo para desenterrar el “hubiera”, me hizo desear con toda el alma regresar el tiempo 20 minutos.
El bulto estaba casi todo cubierto de tela blanca, ese “casi” era un pie calzando el mismo tenis Nike de bota que había visto debajo de la puerta en la casa del Pollo…
Era el novio de Ana que se había ahogado…
Hacía 20 minutos lo había visto asomar un tenis por debajo de la puerta…
Hacía 20 minutos no había querido pasar a esperar a Ana y prefirió ir a observar el rio…
A esas alturas Ana recién llegaba a la esquina para ver que había pasado con su hermanito y conmigo….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: